Razones por las que se va a cobrar la primera consulta de cirugía estética

En el sector de la cirugía estética, es frecuente encontrar que la primera consulta es gratuita en un centro privado. Es absolutamente respetable, incluso así lo he hecho durante muchísimos tiempo. Decidí hace más de un año realizar un cambio y comenzar a cobrar la primera consulta. Voy a explicar el por qué, también porque mis pacientes pasadas y futuras se merecen una explicación.

Sobre todo ha sido por la necesidad de ejercer mi profesión de forma completa y crear un compromiso desde que el paciente entra en mi consulta. Desde el momento en que nos saludamos, se establece una relación médico-paciente, una relación que implica derechos y obligaciones, a la que aporto todos mis conocimientos, preparación, experiencia y criterio, con el fin único de informar, tranquilizar y tratar al que desde ese momento ya es “mi paciente”.

Han sido las experiencias vividas durante más de 15 años las que me han llevado a cobrar la primera consulta, porque he comprobado que mi labor como médico comienza en esta primera visita.

Mi profesión quizás esta muy mercantilizada, pero yo he decidido intentar trabajar con honestidad y profesionalidad. Y por qué no decirlo, recuperando mi vocación médica de escuchar, empatizar, aconsejar y tratar (con o sin cirugía), desde mis conocimientos y preparación.

Diría que es esta primera consulta el mayor de los pasos en vuestro tratamiento, entre otras cosas porque valoramos la necesidad real de someterse a un tratamiento quirúrgico. Ese es uno de mis mayores trabajos: decidir si operar o no, basándome en el criterio y la formación de muchísimos años.

NUESTRA CONSULTA TIENEN UN GRAN VALOR AÑADIDO PARA NUESTROS PACIENTES

No nos limitamos a hacer un presupuesto, empleamos mucho tiempo en cada consulta, mucho. Estudiamos a fondo las causas, analizamos las características físicas, valoramos la psicología y la personalidad del paciente, damos información detallada, explicamos tecnicismos, prevemos posibles resultados y por último, aconsejamos y asesoramos sobre la mejor solución para el caso concreto que nos ocupa.

A veces, el final de todo este largo proceso es un “no te operes, no vas a quedar mejor que ahora mismo, no te va a gustar o podemos operarte, pero te va a quedar una cicatriz muy notoria”. Si por el contrario tiene indicación quirúrgica hay que explicar todos y cada uno de los motivos de la misma.

NO TODAS LAS CONSULTAS SON IGUALES

Hay algunas puramente consultivas, de segunda opinión médica, cirugía reconstructiva, cuya dificultad y responsabilidad son altísimas y que puede que nunca vayan a convertirse en un caso de quirófano.

Un trabajo extenso de planificación y previsión nos permiten tener un grado de satisfacción fantástico.

Esto no se aplica a nuestro centro solamente, no es casualidad que los mejores cirujanos son los que más y mejor planifican todo antes de entrar a quirófano y que estos cirujanos son los que suelen cobrar la primera consulta.

 

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